dilluns, 10 d’agost del 2009

GIACCHINO A ÚBEDA

En breu publicaré un post sobre un dels compositors més prolífics i brillants dels últims anys. Convidat d'honor en la cinquena edició del Festival de Música de Cine de Úbeda (Jaen), celebrat el passat més de juliol, i per anar obrint boca ací teniu l'enllaç per a vórer un vídeo gravat per un aficionat durant el concert que va dirigir el dia 18.

Si resulta excelent la seua obra músical per a la sèrie Lost (Perdidos), la interpretació amb reforç vocal d'aquesta suite és exquisida. Simplement espectacular.

Bon profit!

http://www.youtube.com/watch?v=s_tHVU8ywsU

Font: www.youtube.com

dilluns, 3 d’agost del 2009

QUÉ ÉS UNA BANDA SONORA?

A principi del passat mes de juliol va nàixer un nou blog de la revista Fotogramas sobre música de cine, presentant com a introducció, un interessant i molt encertat post que a continuació reproduïsc. Espere que us agrade:

Apreciados cinéfilos y cinéfilas:
Permitidme que arranque este nuevo blog con toda una declaración de principios.
Si se plantea la pregunta "Para ti, ¿qué es una buena banda sonora?", las respuestas abrumadoramente mayoritarias serían la que tiene mejor música, la que tiene las melodías más hermosas o la que más me gusta poner en mi equipo de audio, entre muchas otras posibles contestaciones. Bien, eso no es así.
¿Qué sucedería si, por ejemplo, tuviésemos una muy buena música de terror pero que, sin embargo, por ser excesivamente sofisticada o por la razón que fuera no generase la angustia en el espectador que se esperaba de ella?. ¿Sería mala música? No. ¿Sería buena música de cine?. Desde luego, tampoco.
Y en el lado opuesto. ¿La famosísima música de Bernard Herrmann para la escena de la ducha de 'Psicosis' es una música ejemplar? Sinceramente, por su absoluta sencillez (violines tocados en arco alto y cierta anarquía, y perdón por el tecnicismo) no despertaría ovaciones en una sala de conciertos. Pero a ver quién la supera en su aplicación en esa escena.
La música de cine es buena si es útil. Si es inútil, si no sirve a las necesidades de la película, puede ser buenísima como música, pero mala o malísima como música cinematográfica. Y se da la paradoja de que nos son pocas las veces que una escena o un personaje necesita de una mala música para funcionar. En este caso, estaríamos ante una mala música que es buena cinematográficamente. Ejemplos hay muchos y de ellos hablaremos aquí, si queréis.
Por tanto, la música de cine no se limita al mero hecho de poner música en el cine (que también, claro), sino a hacer de ella un vehículo de narración, de explicación, de aportar cosas que la propia película no puede dar y que, sin ellas, quedarían menos o peor explicadas. Por eso, los grandes compositores cinematográficos son, ante todo, grandes cineastas, y en muchas, muchísimas películas conviven dos guiones simultáneos: el literario y el musical.
Ambos suelen ser compatibles entre sí, pero también puede darse el caso que sean incompatibles, que lo que exprese el guión literario sea contradecido por el musical. Un ejemplo básico, elemental: si tenemos a un personaje bueno, bondadoso, ciudadano ejemplar, de comportamiento intachable (en el guión literario) y le ponemos una música ténebre, siniestra, que exprese peligro (en el guión musical), ¿qué resultado tenemos?. La respuesta es obvia.
Y eso es porque, en caso de conflicto, la música siempre gana. Siempre. El espectador creerá antes a la música que a lo demás. Eso, amigos y amigas, es una herramienta de poder de un valor incalculable.
Todo esto, claro, al margen de que sea lícito y estupendo disfrutar de la música de cine en nuestro equipo, de tatarear nuestras melodías preferidas, de emocionarnos con... La música de cine, las bandas sonoras, tienen esa dualidad. Y en este blog hablaremos largo y tendido de ambas vertientes. Sed muy bienvenidos al mundo de la música que, además de escucharse, también puede mirarse.

Font: www.fotogramas.es/blogs/viva-la-banda-sonora.